| Aspectos Relevantes |
La iniciativa tiene por objeto establecer un marco jurídico que facilite la transición hacia un modelo de producción y consumo circular.
Entre lo propuesto destaca: 1) indicar que el modelo buscará optimizar el uso de los recursos, minimizando el desperdicio y promoviendo la reutilización y el reciclaje de materiales; 2) detallar que principios incluirán la prevención de la generación de residuos, la responsabilidad compartida entre todos los actores involucrados en el ciclo de vida de los productos, la promoción de la innovación tecnológica como motor de cambio, la equidad intergeneracional que asegura que las decisiones actuales no comprometan las necesidades de las futuras generaciones, y la transparencia en la gestión de recursos y residuos; 3) establecer que el ámbito de aplicación abarcará todas las actividades productivas, comerciales y de consumo que impliquen la generación, transformación o gestión de materiales y residuos dentro del territorio nacional, lo cual incluye a industrias manufactureras, comercios minoristas y mayoristas, así como a los consumidores finales; 4) delinear las obligaciones que deberán cumplir los estados y municipios, quienes están llamados a integrar criterios de economía circular en sus planes de desarrollo; 5) instaurar el Plan Nacional de Economía Circular, el cual tendrá como objetivo la implementación de metas quinquenales orientadas a la reducción de residuos y a la sustitución de materiales vírgenes; 6) crear el Registro Nacional de Circularidad, el cual será administrado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat); 7) contemplar incentivos fiscales y financieros dirigidos a las empresas que adopten prácticas circulares; y, 8) delinear los deberes de los consumidores, quienes deberán participar activamente en la separación de residuos y en los esquemas de devolución establecidos. |